La cruda realidad del guionista de cómics novato (I)

Cuando tengo una historia muy clara en mi cabeza soy capaz de escribir una sinopsis completa de la trama, además de un resumen bastante detallado de lo que sería el primer número o álbum (si se trata de una serie), y el guión, incluyendo referencias visuales, de las primeras 10-12 páginas en cuatro o cinco días.

escritor

Llegados a este punto, muchos pensaréis que si soy capaz de trabajar a ese ritmo, ya debería estar podrido de pasta y tener publicados chorrocientos mil tebeos. Pues no. Primero porque compagino la escritura de guiones con la de novelas y otras cosas que son las que por ahora me dan de comer. En segundo lugar, y más importante, porque esa historia no aparece de la nada: antes de ponerme a escribir todo lo que os he detallado, puedo haber estado dándole vueltas dos o tres meses, incluso algunas tardan años en madurar y convertirse en algo potable.

Pero es que, además, el trabajo del guionista no está tan bien valorado como el del dibujante. A menos que hablemos de súper estrellas como Moore, Morrison, Gaiman, Van Hamme… los demás tenemos que trabajar mucho para conseguir algún resultado, ya no hablemos de cierto reconocimiento. Por eso es imprescindible trabajar en proyectos visualmente potentes y/o con una personalidad propia que llame la atención. Los editores (igual que los lectores, no nos llevemos a engaño) lo primero que ven es el dibujo; si este no les entra por los ojos, lo más probable es que ni le presten atención a la historia, por muy buena que sea. Hasta que no te conviertas en un Gaiman o un Moore, claro, momento en el que podrás incluso publicar un cómic dibujado por el mono manco del zoo. Pero partamos de la base de que Gaiman y Moore no vamos a serlo ninguno de los que estamos en este blog ahora mismo…

Una vez tienes asumido que no eres nadie sin un buen dibujante a tu lado, tienes que ponerte a mendigar a los artistas que conozcas, y cruzar los dedos por dar con alguno que no esté trabajando en ese momento, al que además le apetezca ponerse con algo que, a priori, no le va a reportar ningún beneficio y que, para rizar el rizo, se sienta motivado por esa historia que llevas tiempo planeando.

Luego, una vez has encontrado y convencido/engañado/chantajeado al dibujante que tú crees que es el más indicado para esa historia (sí, no valen todos los dibujantes para todas las historias, amigos), tienes que armarte de paciencia y cruzar dedos de manos y pies para que dibuje esas páginas de muestra que incorporarás al book que más adelante, probablemente en una convención de cómic, verán los editores. Y no, no estamos hablando de 20 o 30 páginas… Normalmente basta con hacer 5 o 6 y, según para qué editoriales, 10 o 12 como máximo. No son demasiadas, pero es muy frecuente que, probablemente debido al nulo beneficio que a priori va a ver el dibujante por realizar esas páginas —no nos olvidemos de que el guionista tampoco obtiene ningún beneficio, pero claro, ya hemos dicho que el trabajo del guionista está menos valorado, ¿verdad? :P—, esa tarea se alargue más de la cuenta e, incluso, puede que se eternice. Otro motivo, más frecuente y comprensible si estás trabajando con un dibujante profesional, es que le entre trabajo y tenga que aparcar lo vuestro. Sea como sea, no es infrecuente que pasen los meses entre página y página, para desesperanza del pobre guionista que pensaba que ese proyecto le iba a catapultar a la fama.

Entonces, armándote de paciencia y diciéndote que así es como funcionan las cosas, coges y escribes otra historia, otro guión (o varios), y vuelves a empezar el mismo proceso de buscar un buen dibujante que se apiade de ti, que tenga un hueco para dibujar 5 o 6 páginas y al que le guste tu propuesta. Y así, un año o dos después, acabas juntando 10 o 12 proyectos de cómic de los cuales, con suerte, tienes un par terminados al 100% (recordemos que hablo de proyectos, propuestas, no de cómics enteros) y listos para ser enviados a las editoriales.

Si has hecho los deberes (en ese año o dos deberías haberlos hecho) sabrás que publicar un tebeo en España no es imposible, pero sí que es una ruina económicamente hablando, sobre todo para el dibujante (¿ya tenemos asumido que su trabajo vale más?). Salvo excepciones muy excepcionales, valga la redundancia. Entonces te planteas enviar esas propuestas al extranjero: en EEUU y en Francia hay muchos lectores de cómic, hay un mercado y una cultura del cómic de verdad, y se publica mucho y de todo tipo. Lo que no sabes es que esos dos mercados están saturados, y de eso no te enteras como no estés muy metido en el mundillo a nivel profesional, cosa que no suele suceder si eres un maldito guionista novato. Pero justamente esa ignorancia te lleva a plantearte esa opción con ilusión y esperanza. Además, triunfar en el extranjero implica ser publicado en España sí o sí; comprobado. Así que allá vamos…

Pero claro… espera… En EEUU y en Francia no publican tebeos en castellano… Entonces, como crees en el proyecto, te lías la manta a la cabeza y te buscas un traductor, sabiendo que estos no suelen trabajar gratis. Y es en ese momento, al mirar tu cuenta de ahorros y el presupuesto de traducción, cuando agradeces a los dibujantes a los que has maldecido en secreto el tener sólo dos propuestas terminadas.

(Continuará…)

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Comments

  1. Mencionas mucho a Gaiman y a Moore, ¿no conoces a otros? Amplia tu mente, el hecho que los menciones a cuatro escritores que tuvieron éxito hace 30 años dice mucho de tu reducido mundo. Lo único que haces aquí es llorar y nadie le importa tu diarrea mental de cincuenta mil palabras. Déjate de estupideces no te vas hacer rico haciendo comics si no te apoya una mercadotecnia y empresas de consumo detrás, da igual si sabes hacer las cosas o no, esto es para vender, es una patada en los wevos pero es la realidad. Sigues con lloriqueos de niño de primaria, aprende a ser profesional antes de quejarte. Eso implica saber colocar tu producto o intentar mil veces con editoriales, no enamorarte de una obra si no seguir sacando. Te quejas de que la auto publicación es un asco, que tienes que pagarle a la gente, haz lo que puedas, el word es barato, haz libros, deja las ilustraciones de lado, madura como literario hasta que te publiquen uno. Quejarte en internet solo demuestra lo capullo que sos. Da gracias que me tome la molestia en contestarte y vas hacer lo suficientemente estupido como para molestarte.

    • Vamos a ver Joaquinito (porque debes tener 17 años si hablas con tan poca madurez) tu eres mu toooonto. Y te iba a dar muchos argumentos, pero creo que si no entiendes el título del post y te pones a decirle a un guionista de cómics que escriba libros no merece la pena explicártelos. Y lo de la autopublicación es como decirle a los astronautas que no los coge la NASA que dejen de quejarse y se hagan una nave espacial propia. Argumento cojonudo.

      Yo he escrito guiones y los he dejado aparcados por los mismo motivos que comenta el autor, hasta 6 dibujantes tuve y ninguno llegó a dibujarme la 3ª página porque les salió otro curro remunerado, y tienen la mala costumbre de comer todos los días. Creo que sirve para los novatos. Me ha encantado el post.

      Y tú Joaquinito da gracias que me moleste en llamarte capullo de los cojones, subnormal de los huevos, gilipollas amargado de la vida, tocapelotas de las narices, y seguro que serás tan estúpido y retrasado de molestarte.

      • Por cierto Joaquinito “el tooooonto”, aprende a escribir, aprende modales, y aprende a dar lecciones cuando tengas la certeza que eres el más listo, cosa que no te va a pasar nunca en tu vida a no ser que te metas en una guardería canina. Tú repite conmigo:

        “Los tontos no podemos dar lecciones, tan sólo consejos”

      • Tranquilo, Rafael, no pierda el tiempo con este troll. Lo aprovecharás mejor escribiendo otras cosas 🙂

        De todas formas gracias por tus palabras y por tu apoyo.

        Un abrazo,
        Daniel

    • No pierdo el tiempo con trolls. Un saludo.

  2. Auto Edición o Muerte!!

  3. el post esta genial y hay datos de los que no tenia idea, que resultan muy utiles. la verdad es que es facil identificarse con todo lo dicho. ¿a quien no le ha pasado algo de todo eso?

  4. Deberias de buscar dibujantes en otros paises por ejemplo aquí en Guatemala hay muy buenos dibujantes que te cobrarían menos que un español los euros aquí se multiplican por 12.

    • ¡Hola Erick! Yo trabajo con artistas sin importar donde viven, amigo. No tengo problema con eso. Hoy en día, con internet, todo es posible. De hecho, llevo unos años trabajando con un artista argentino muy bueno, y si no trabajo con más artistas de allá es porque no se han ofrecido 🙂

      Un saludo,
      Daniel

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